Hoy, te busco,
como todos los días en que no me atrevo a decírtelo,
no confíes en que te digo que te busco,
por qué tal vez no lo hago.
Hoy te digo que te busco,
y es porque te busco quizá,
o porque temo haberte encontrado.
Persuasión.
Te propongo una treta:
Transformemos la distancia.
Mintámosle al tiempo y a la eternidad.
A la gente, al pretexto y a la razón.
Inventemos razones, digámosle que es;
una unión inmediata, entre tu ventana y la mía.
un puente plagado de estrellas y oscuridad.
Y ya que se convenza, escondamos blasfemias,
enterrémoslas, deshagámonos de ellas.
Miremos al cielo, con nuestras mentiras a cuestas,
y hagámonos tontos como los demás.