Tiempos de grandes controversias y polémicos sucesos los que forran y empapelan la presente
publicación. No obstante hemos de ejercitar la mirada dentro de nuestras páginas, y rescatar la sustancia que nos anima a crecer junto con México, pues son en las cosechas difíciles cuando los frutos no solamente son más abundantes, sino que pintan mejor y saben exquisitos. Ante una situación actual compleja, las palabras arriba citadas de nuestro Rector resultan muy atinadas y un tanto más alentadoras de que nuestra labor como escuela, como revista y como estudiantes es posible y necesaria.
Fueron palabras expresadas frente a nuestra comunidad educativa en la Libre a pocos minutos de su nombramiento como Rector en noviembre de dos mil ocho; fueron entonces y ahora son, palabras que sostengo
con sumo detalle en la memoria, pues no solamente significan la principal labor de una casa de estudios, sino la razón sustancial que da sostén a un proyecto como el que constituye Pandecta.
Pandecta cumple su función con la comunidad académica y educativa en la medida en que hace de la creación de pensamiento la máxima de su actuar. Creación que se contrapone a la desfachatada copia, y originalidad
destacada e interesante sólo si refleja el descubrimiento de la verdad. La originalidad de nuestro actuar debe seguir a la verdad, pues de nada sirve y nos es inútil y perjudicial aquel pensamiento original que descansa en lo novedoso pero es distante de la realidad. Pandecta innova por ofrecer un camino atractivo y desconocido hacia el mundo del saber crítico y dialogante; no lo hace por destacar o protagonizar escenarios indebidos, ni por mostrar mentiras nunca antes dichas, no. Nuestra labor, la labor de sus participantes, la navaja de sus editores y la tinta en que se imprime, lleva por objetivo la adecuación a la realidad en creación de pensamiento escrito y original de forma conjunta, inter-universitaria, participativa; sólo entonces Pandecta merece la pena.
En este número la revista abre sus puertas orgullosamente a la participación de la comunidad académica internacional. Así también, resulta un motivo de festejo la constitución, inédita, de la página de Internet de la revista, www.revistapandecta.mx en donde exhorto a la comunidad académica en general a continuar, en vivo, con su estimable colaboración e intercambio cultural de pensamiento original.
Saludo con gusto a los colaboradores de esta publicación, el número 20 de la tercera época de Pandecta, correspondiente al primer semestre del ciclo escolar 2009-2010. Agradezco el apoyo de las autoridades de la escuela y una especial mención a la valiosísima labor de los consejeros de Pandecta que hacen gala con la pluma.